17.9.16

¿Cuántos plásticos tocamos en un día?

Buscando ideas y sugerencias para el logro de mis propósitos, en este caso “aminorar el uso de plástico” y encontré un experimento realizado por Patri y Fer (aprendices del minimalismo residual y creadores de la página Vivir sin plástico) que consiste en contar todos los objetos de plástico que tocábamos durante un día. Se me hizo interesante este ejercicio y me animé a hacerlo, un día inhabil que pasé todo el día en casa, como una forma de concientizarme sobre como el plástico está presente en nuestra vida y como le hemos dado tanta utilidad que existen prácticas diarias que no podríamos imaginarnos sin utilizarlo y aunque esté presente y lo reconocemos, al mismo tiempo es desconocido.

El resultado me sorprendió porque vivo inundado de plásticos de todo tipo. Desde el momento en que me desperté y sin salir de la cama empecé a utilizar productos hechos de plásticos: apagué el aire acondicionado con el control remoto que está hecho con materiales plásticos; me senté en mi cama, me puse las chanclas que son de plástico; era temprano y aún estaba oscuro así que encendí la luz y el interruptor es de plástico, busqué mi celular para ver la hora, su carátula y la lámina transparente que la protege para que no se raye son de plástico; fui al baño me lavé la cara para despertar bien y me peiné con un cepillo que tiene celdas de plástico y me cepillé los dientes con uno hecho 100% de plástico. Pasé a la cocina por una taza de café, el café lo guardo en un contenedor de plástico y lo preparé en una cafetera con un asa de plástico muy resistente.  Le pongo leche de soya al café y la tapa de la caja treta pak es de plástico. Tomé mis llaves que cuelgan de un llavero de plástico y abrí la puerta para que mi perra que vive dentro de la casa saliera al jardín a hacer sus necesidades, misma que recogí y coloqué en una bolsa plástica.

Para desayunar me preparé unas tostadas, un jugo verde (en una licuadora que tiene tapa de plástico) y una ensalada de frutas (que partí en una tabla de plástico resistente). El apio que usé para el jugo estaba en su bolsa plástica de fábrica y como no compré una piña entera cuando fui al supermercado sino la mitad, está empacada en un envase plástico transparente. Desayuné en el comedor que tiene sillas con cubierta de plástico transparente para evitar que se manchen.

No había transcurrido ni una hora del momento en que me levanté al momento en que terminé de desayunar y ya había tenido contacto con más de 15 artículos fabricados con materiales plásticos. 
Empecé a anotar cada uno de los artículos en una libreta con un bolígrafo de plástico y el resultado es de 64 artículos identificados. Pude haber tenido contacto con algunos que han sido fabricados con plástico pero por desconocimiento pasaron por alto.
Este sencillo e interesante experimento me ha permitido dar cuenta que hay muchos artículos plásticos que podré evitar y otros que podré reemplazar. Tendré que seguir utilizando aparatos eléctricos y electrónicos como consecuencia de vivir en una ciudad, pero en compensación trabajaré en prescindir y sustituir los demás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario